Mi hijo de ocho años armó el puente colgante en dos tardes. Lo que más me gustó es que no necesitó ayuda para entender las fichas: las ilustraciones son claras y las piezas encajan sin forzar. Ahora quiere el kit de la torre.
Mía Romina Arias Pichardo
Uso los kits en el taller de ciencias de tercero de primaria. Los niños trabajan en parejas, discuten qué pieza va primero y aprenden a leer un plano sencillo. El set de vehículos es el que más piden prestado.
Ashley Abril Olivárez Tovar Hijo
Como ingeniera, valoro que las guías expliquen por qué una estructura se sostiene y otra no. Mi sobrina de diez años ya entiende la diferencia entre una base estable y una que se tambalea. Eso no lo enseña cualquier juguete.
Ing. Isabel Carbajal
Compramos el kit de la casa para el cumpleaños de mi hija y terminamos armándolo entre toda la familia. Las piezas de madera se sienten resistentes y los conectores aguantan bien el uso diario. Ya pedimos repuestos para ampliar la maqueta.