Lo que dicen familias y docentes que ya arman con MGK
Padres, maestros y coordinadores de talleres nos cuentan cómo cambia la mesa de trabajo cuando los niños tienen piezas que invitan a probar, equivocarse y volver a empezar.
"Empezamos con el kit de puentes en casa y mi hijo de ocho años pasó tres tardes seguidas ajustando los conectores para que aguantara el peso de sus libros. No hizo falta pegar nada y eso lo enganchó de otra manera."
Mía Romina Arias Pichardo
Mamá de dos, Ayacucho
"En el taller recreativo del colegio usamos los kits de torres con niños de segundo a cuarto grado. Las fichas de retos sirven para que trabajen en parejas y discutan por qué una base se sostiene mejor que otra. Ese diálogo no lo veo con otros juguetes."
Ing. Isabel Carbajal
Docente de ciencias, nivel primaria
"Lo que más valoro es que las guías no dan todo resuelto. Mi hija armó la maqueta de la casa siguiendo los pasos, pero después la desarmó para probar su propio diseño con las mismas piezas. Ahí entendí que el kit no se termina, se transforma."
Irene Montenegro Ramón
Madre de una niña de 10 años
"Trabajo con grupos de refuerzo escolar y los kits de vehículos son los que mejor reciben. Los niños de once años ya no quieren seguir el modelo de la caja, prefieren cambiar el eje o la distancia entre ruedas y ver qué pasa. Es ingeniería básica sin que suene a clase."
Ashley Abril Olivárez Tovar
Coordinadora de talleres recreativos